Hemorragia
El humano es un ente curioso, se dice ser el único ser vivo con la capacidad y el don del raciocinio, pero es también el único en buscar conscientemente su propio dolor. El único que padeciendo de una hemorragia, en lugar de cauterizar, busca clavarse más estacas a sí mismo.
Cuando amas a quien no, y lo sabes, pero sigues intentando,
sigues buscando a esa persona, te clavas a ti mismo una estaca, cada rechazo y
cada nuevo intento es una nueva estaca, cada “por favor”, es una estaca, cada
plegaria por ser correspondido esta vez, es una nueva estaca. Y así sigues,
hasta que la sangre ya no brota, porque te la has agotado toda, la hemorragia
ha cesado, pero no porque ha sanado, sino porque ya no existe más sangre en tu interior.




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